La correcta conservación del buen vino abierto es una inquietud muy común en la gente que disfruta de esta bebida. El desconocimiento de cómo mantener el vino abierto hace que algunas personas se priven de consumirlo. Si saben que no van a beber toda la botella, prefieren no destaparla para evitar el desperdicio.

La cultura del vino encierra costumbres y protocolos que provienen de su milenaria presencia histórica en el mundo. El vino no distingue estatus ni posiciones sociales; se integra como un elemento versátil a todos los momentos de la vida de las personas. Su presencia permanente lo ha hecho objeto de experimentación de muchos.

Para beber sin culpas, el consumidor común ha probado métodos intentando conservar el vino abierto, algunos exitosos, otros no tanto. Pero la ciencia ha aportado lo suyo.

Los técnicos conocedores de la esencia vitivinícola, realizan una serie de sugerencias para mantener en perfectas condiciones el vino abierto. Las mismas seguramente tienen su base en las experimentaciones populares ensambladas con el conocimiento científico, acerca de las características de esta popular bebida.

¿Por qué se deteriora el vino una vez que se abre la botella?

El simple acto de extraer el corcho ya impacta en el vino. El aire toma contacto con la bebida, y se inicia un proceso de oxidación. Se producen reacciones químicas, el vino comienza a perder aroma, sabor y calidad. La oxigenación y la temperatura pueden ser enemigos del vino y perjudicar su conservación.

El tiempo que tarda en estropearse depende del tipo de vino. En general, los blancos, rosados y espumosos son los que se perjudican más rápidamente; los tintos duran más, y pueden permanecer cinco o seis días en buenas condiciones.

¿Cómo conservar el buen vino abierto?

  • El proceso comienza con el almacenaje previo a la apertura de la botella. Es importante almacenar los vinos lejos de la luz, especialmente de la luz solar directa. El hecho de envolverlos en un paño oscuro o guardarlo en una caja son buenas medidas, especialmente si la botella es muy clara.
  • Las botellas se deben colocar horizontalmente, para evitar que el corcho se reseque. Es importante que la temperatura sea constante y no supere los 20º C durante tiempos prolongados.
  • Es preciso tener en cuenta que no todos los vinos mejoran con el tiempo. Hay vinos rojos que pueden almacenarse de dos a diez años. Los blancos generalmente no duran más de dos o tres.
  • Una vez que la botella ha sido abierta, el vino puede conservarse por algún tiempo tomando algunas precauciones. 
  • Exponer la bebida lo menos posible al aire. Es preciso taparla inmediatamente después que se ha servido la copa; para extraer el aire existen bombas de vacío que resultan muy útiles.
  • El corcho es el mejor tapón. Si se ha roto al extraerlo, hay que tapar la botella con otro tapón que selle herméticamente o con un trozo plástico ajustándolo con una banda de goma. Estas medidas extenderán la vida del vino abierto.
  • Preservar el vino abierto del calor. Si la temperatura ambiental es elevada, será mejor mantener la botella en el refrigerador. Al igual que sucede con cualquier alimento, el frío hace más lenta la degradación, pero no la detiene; aunque esté en la nevera, el vino continuará deteriorándose. 
  • El vino abierto debe mantenerse a una temperatura constante entre los doce y los dieciséis grados centígrados. 
  • Mantener la botella en posición vertical. La posición horizontal es la adecuada para la botella que aún no ha sido abierta. La botella colocada verticalmente expone menos la bebida al aire; en esta posición, la aireación tomará contacto solo con la superficie superior del vino. 
  • Si queda poco contenido en la botella, será conveniente cambiarlo a una más pequeña. De este modo, se evitará el contacto con el aire que tanto perjudica a la bebida. Es importante que el nuevo recipiente esté esterilizado y libre de contaminantes.
  • En un picnic o camping donde no se dispone de frío, una caja de espuma plast o una conservadora sirven para solucionar momentáneamente el problema.

Duración del vino abierto

Una vez que se ha descorchado la botella, la duración del vino dependerá principalmente de su cuerpo, determinado por los taninos y por el proceso de elaboración.

  • Los vinos oscuros, tintos con mucho cuerpo, durarán bien hasta cinco días abiertos. Si el vino es joven y tiene muchos taninos, durante un día o dos después de abierto, y puede que hasta mejore.
  • Los vinos tintos de poco cuerpo, los rosados y los blancos, una vez abiertos durarán como máximo tres días. En su elaboración tiene vital importancia la frescura de la uva, y esta se desvanece rápidamente. Sin embargo, los que han pasado un tiempo en barrica de roble, tienden a durar más, pues tienen más cuerpo.
  • Los vinos espumosos permanecen buenos durante dos días. Pierden las burbujas, que son esenciales en ellos.
  • Los vinos de postre, dulces de cosecha tardía, son los que más tiempo se conservan en buen estado. Su alto contenido en azúcares y alcohol los preserva hasta catorce días.

No hay secretos en esto. El vino es un compuesto orgánico, y como tal, los factores externos alteran sus características. Sin embargo, atendiendo a las precauciones indicadas, se puede prolongar su vida útil.

Fuentes de imágenes: Vinos de Suárez  /  Madridiario  /  Hola