Dans le Noir es uno de esos restaurantes que marcan la diferencia. Si hay otro igual, no se sabe, pero es dudoso. Se trata de un establecimiento único en el que la gastronomía ofrece una experiencia que se vive con todos los sentidos, menos uno: la vista.

Es, sin duda, una apuesta arriesgada y vanguardista. Sobre todo porque vivimos una época en donde lo visual se impone sobre lo demás. Mucha gente quiere ante todo ver la imagen: en el cine, en la televisión, en Internet. El ojo lo domina todo.

Por eso Dans le Noir es diferente. En contraste de esa tendencia universal hacia lo visual, en este restaurante se suprime la vista. No se trata, ni mucho menos, de una propuesta superflua. Hay toda una filosofía detrás de esta forma de abordar la gastronomía.

El restaurante comenzó a funcionar en 2004 gracias a la iniciativa de Edouard de Broglie, un experto en responsabilidad social empresarial e innovación. Junto con Etienne Boisrond y la asesoría de la asociación Paul Guinot, dieron vida a esta idea, que ya funciona en varias ciudades de Europa.

comer a oscuras

Los tres pilares de la propuesta de Dans le Noir

La propuesta de Dans le Noir se edifica sobre tres pilares. El primero gira en torno a las percepciones con todos los sentidos, excepto la vista. El segundo tiene que ver con la discapacidad y la inclusión. Y el tercero se orienta a derribar las barreras que impone la apariencia.

Dicen que la comida entra por los ojos, pero eso no se aplica en este establecimiento. Es más, allí se demuestra que una buena cena también nos seduce a través del olfato, la textura y, por supuesto, del gusto. De hecho, muchos comensales se sorprenden. Lo que a la vista podría resultar poco apetitoso, al gusto resulta ser un manjar de dioses.

En Dans Le Noir no solo se come a oscuras, sino que además quienes sirven de guía en la cena son personas invidentes. Ellos son los lazarillos que van llevando a los comensales a adentrarse en esa experiencia de no ver. Los papeles, entonces, se intercambian. Por supuesto, la percepción de la discapacidad se transforma y nadie sale de allí pensando igual.

Muchas de las barreras entre las personas nacen de aspectos tan irrelevantes como la apariencia. Por eso cuando se elimina la vista, también desaparecen muchos prejuicios y preconceptos sobre los demás. En este restaurante la conversación fluye con naturalidad, en gran medida debido a que la oscuridad permite que aflore lo que cada uno lleva dentro y no lo que muestra externamente.

Las diferentes opciones del menú

Dans le Noir está presente en Barcelona y desde hace poco también en Madrid. En ambas locaciones ofrece tres tipos de menú, aunque con algunas pequeñas variaciones de un sitio a otro. En realidad, no se elige el menú, sino la cantidad de platos que lo componen. No se debe olvidar que en este lugar todo se hace a ciegas.

En Madrid se ofrecen tres alternativas, cada una a la medida de diferentes estilos y preferencias. La opción más sencilla incluye dos platos, bien sea una entrada y un plato fuerte, o un plato fuerte y un postre. La segunda opción es el servicio completo: entrada, plato fuerte y postre. El tercer tipo de menú es igual al anterior, pero sumando además una copa de champaña.

En Barcelona, el chef Adrià Subirana les ofrece a los comensales tres alternativas. Las dos primeras son similares a las que hay en el restaurante de Madrid. En cambio el tercer menú es un poco más amplio: al primero y segundo plato, con postre y copa de champaña, también se añaden tres copas de vino.

Dans le Noir tiene un estilo de cocina muy vanguardista, con raíces francesas. Los platos son eclécticos y tienen siempre algún toque sorpresivo. No podría ser de otra manera en un lugar en donde todo está orientado a ofrecer una experiencia diferente.

Tanto en Madrid como en Barcelona es posible personalizar el “menú a ciegas”. Si el comensal tiene alguna intolerancia alimenticia, puede indicarlo al momento de hacer la reserva. Conviene también recordárselo al guía. El restaurante toma nota y no incluye aquello que molesta, afecta o no le gusta al cliente.

Más que un restaurante

Lo más arriesgado de ofrecer cenas a oscuras es que en este caso no hay elementos distractores. Toda la atención se centra en la comida. Por eso se esfuerzan en ofrecer platos de óptima calidad, siempre con la intención de compensar con creces la imposibilidad de ver lo que cada uno come.

Algo muy interesante es que Dans le Noir no solamente ofrece cenas. Habitualmente también se organizan debates o lecturas compartidas. La programación es muy amplia y basta con suscribirse al Newsletter para estar al tanto de las actividades.

Dans le Noir

En Barcelona hay sesiones de “silent disco”. En ellas no hay música ambiental, sino que cada usuario puede solicitar que toquen los ritmos que más le gustan y escuchar a través de unos auriculares personales.

El pedido de bebidas es sumamente original. Se le encargan a un camarero que es sordo y solo puede comunicarse mediante lenguaje de señas. Hay animadores encargados de introducir al cliente en ese lenguaje de signos y profundizar en este, si lo desea.

Seguridad a oscuras

Puesto que todo transcurre a ciegas, muchos podrían tener alguna aprensión frente al tema de la seguridad. Sin embargo, no hay nada de qué preocuparse. Todo está bajo control en este restaurante.

Antes de entrar en el comedor, los encargados invitan al comensal para que deje todas sus pertenencias en la taquilla, incluyendo el teléfono móvil. A continuación, los camareros guía se hacen cargo de todo. Conducen a los invitados hacia su mesa, les sirven los platos y los orientan sobre la mejor forma de degustarlos.

Mientras tanto, el salón comedor está monitoreado todo el tiempo con cámaras infrarrojas. Su uso está autorizado para efectos de seguridad. Las grabaciones se conservan durante unas semanas, pero solo son visualizadas en caso de que se denuncie algún incidente, o cuando las autoridades o un cliente lo solicitan expresamente.

 

Fuentes imágenes: Luxury Font  /  Parisianist   /  Atrapalo.com

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