La industria de la hostelería es una de las más dinámicas y competitivas del mundo. Sin embargo, la competencia desleal ha surgido como un problema significativo para muchos propietarios de establecimientos. Este fenómeno no solo afecta la rentabilidad de los negocios, sino que también repercute en la calidad del servicio, la sostenibilidad del sector y, en última instancia, en la experiencia del cliente.
La competencia desleal es un problema creciente en el mundo actual que afecta a diversos sectores económicos y comerciales. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo, OCDE, las pérdidas globales provocadas por la competencia desleal ascienden a aproximadamente un 3 por ciento del PBI mundial. Una cifra sideral que obstaculiza el crecimiento económico y la libre competencia.
Los análisis críticos muestran que las prácticas comerciales que usan internet, el e-commerce y las plataformas de Freelancers, se prestan especialmente para las prácticas desleales. Pero también se ven afectados los negocios presenciales. La competencia desleal es un mal que afecta a las naciones, generado por la falta de ética y por la egoísta voracidad humana.
Las consecuencias son claras. No solo se debilitan las empresas locales, sino que también se afectan las economías nacionales. Y este impacto negativo perjudica a empresarios, trabajadores y también a los consumidores.
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La competencia desleal en hostelería en España
La hostelería en España no escapa a esta realidad. Para este sector es un problema significativo que provoca estragos, en especial en los pequeños emprendimientos.
Existen diversas manifestaciones evidentes de la competencia desleal. Algunas de las más frecuentes son:
Incumplimiento de leyes laborales y evasión fiscal
La falta de cumplimiento de leyes laborales y el trabajo no declarado son prácticas de competencia desleal. Muchos trabajadores, acuciados por la situación económica precaria, aceptan condiciones laborales que no siguen la normativa.
Las consecuencias para ellos son salarios bajos, horarios excesivos de trabajo, trabajadores sin contrato y, por tanto, sin derechos de seguridad social. Todas son prácticas desleales cada vez más frecuentes, especialmente en un mundo en crisis.
Estas prácticas con las que se compite deslealmente en el mercado hostelero terminan también perjudicando el servicio. La alta rotación de empleados desmotivados y malhumorados porque saben que no se les reconocen sus derechos impactan en la calidad. El ambiente de trabajo suele ser tenso y conflictivo, y el cliente lo sufre. Y muchas veces, el público generaliza y lo que pasa en un local se hace extensivo a todo el sector.
También se afectan los rendimientos económicos de otros establecimientos que sí se ajustan a la ley y la respetan. Son los que cumplen con las normativas fiscales y laborales.
Los establecimientos que escapan a la normativa suelen ofrecer precios más bajos, lo que les permite competir en desiguales condiciones, y perjudican a los otros que cumplen con sus obligaciones. No se puede competir asumiendo toda la carga impositiva y de las regulaciones sociales con quienes no las tienen en cuenta.
Actos de confusión y publicidad engañosa
A estas prácticas de competencia desleal se suman otras tendientes a confundir al consumidor, como la publicidad engañosa o la omisión de información relevante. Deslealmente, se realizan publicidades o se ofrece información en las que se confunde a los consumidores sobre la calidad o el precio de los servicios.
Esto también perjudica a la hostelería en general y provoca desconfianza y descreimiento cuando los clientes se sienten engañados.
Actos de denigración
La ley reconoce como actos de competencia desleal los que denigran o menoscaban la reputación de un competidor. Las asociaciones de hosteleros hacen oír sus voces contra la competencia desleal para proteger a los establecimientos locales
La Asociación de Empresarios de Alojamiento, Hostelería y Turismo de Segovia ha salido al rescate de los restaurantes y bares locales. En su informe destaca que la competencia desleal, las dificultades para contratar personal y los obstáculos fiscales están obligando al cierre de muchos establecimientos.
Ante esta situación, la organización reclama al Ayuntamiento mayores controles de la informalidad y del incumplimiento de la normativa, para evitar la competencia desleal. Asimismo, propone la unión entre organizadores de eventos y establecimientos locales como estrategia para fortalecer a los locales.
En el mismo sentido se mueve la Asociación de Hostelería de Cantabria. Esta agrupación propone la colaboración de los hosteleros de la zona en ferias, fiestas y actos locales. Considera que es necesario blindar el sistema para que los competidores desleales queden fuera de los eventos.
¿Qué dice la legislación española acerca de la competencia desleal?
La competencia desleal en España está regulada principalmente por la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal (LDC). Esta ley tiene como objetivo proteger la competencia justa y de buena fe en el mercado y garantizar que todas las empresas participen en igualdad de condiciones.
La ley especifica los diferentes tipos de prácticas que configuran competencia desleal. Asimismo, establece que las empresas afectadas por esas prácticas tienen la posibilidad de emprender acciones legales.
Con estas acciones se puede obtener la cesación de esas prácticas, la rectificación de información engañosa y la indemnización por los daños y perjuicios sufridos.
Para el responsable de la competencia desleal, la ley prevé sanciones, que pueden ir desde multas significativas hasta, en algunos casos extremos, la prohibición de continuar con la actividad comercial.
El ordenamiento jurídico español habilita soluciones genéricas, como la denuncia Por ejemplo, se podría combatir la violación a la norma de una empresa con respecto a trabajadores denunciando la situación ante la Inspección de Trabajo.
La Jurisprudencia de los tribunales ha emitido varias sentencias condenatorias para empresas denunciadas por competencia desleal. Una de ellas es la Sentencia del Tribunal Supremo |1382/2009, en la que se trató un caso de publicidad engañosa que inducía a error a los consumidores.
También fue muy difundida la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid 27/2015. Se trató de un caso de deslealtad en la captación de clientes en el que la empresa denunciada utilizaba prácticas engañosas que desviaban la clientela de la empresa competidora.
Consecuencias de la Competencia Desleal
La competencia desleal puede tener múltiples consecuencias, no solo para los negocios que la practican, sino también para la industria en su conjunto:
- Desconfianza del Consumidor: cuando los clientes perciben que ciertos establecimientos no cumplen con las normas, se genera desconfianza en toda la industria.
- Deterioro de la Calidad: la presión por reducir costos puede llevar a una disminución en la calidad de los productos y servicios, afectando la experiencia del consumidor.
- Inestabilidad del Mercado: la competencia desleal puede llevar a una guerra de precios, donde los negocios que operan de manera ética se ven obligados a bajar sus precios para competir, lo que puede resultar en pérdidas financieras.
- Impacto en el Empleo: la explotación laboral y las malas prácticas pueden llevar a una mayor rotación de personal y a un ambiente de trabajo negativo.
La unión hace la fuerza, afirma el dicho popular. Con confianza en este principio, varias organizaciones que reúnen a los hosteleros han asumido el problema y están intentando unirse para reducirlo.