Una buena presentación de los platos en un restaurante es fundamental, porque tiene un impacto directo en la experiencia global del cliente. Va más allá de ser solo una cuestión de estética. Forma parte del concepto de «ingeniería de la restauración» muy vigente en estos tiempos. 

Este concepto involucra a todos los elementos que hacen al objetivo fundamental de todo negocio, que es vender más. Caben en él factores básicos, como la carta, el menú, el mobiliario y la decoración. Pero también incluye los mínimos detalles, como las palabras utilizadas en la descripción de los platos, el orden en el que se presentan, y todo lo que pueda tener un impacto significativo en la elección del potencial cliente.

El concepto cliente

La experiencia del cliente es un foco clave para el éxito del negocio, y debe ser el punto de mira de todo proyecto de restauración. En torno al comensal y sus vivencias giran todas las acciones del día a día.  Con cada propuesta, con cada detalle, el establecimiento gestiona emociones. Y de estas emociones depende el éxito del negocio.

Generalmente un cliente elige un restaurante por la carta. Se fija en platos y en precios. Lo entusiasman las imágenes, las fotografías de los platos son un estímulo a sus ganas de disfrutarlos.

El impacto de visualizar en vivo lo que ha visto en una foto es un momento clave para su satisfacción. El buen chef lo sabe y por eso se esmera en lograr presentaciones originales, visualmente atractivas y plenas de sentido. 

Presentación plato

Y es en estas imágenes que tanto influyen en la decisión de la elección del restaurante, donde la presentación de los platos se vuelve una estrategia fundamental para atraer clientes.

La presentación del plato esconde una parte esencial del éxito

La llegada del plato la mesa levanta el telón del escenario gastronómico central. Más allá de observar la estética, comienza a generarse la conexión emocional con la comida incluso antes de probarla. Es el despertar de los sentidos y se agudiza la percepción del comensal, que es la base de su primera apreciación sobre la calidad y una anticipación de su sabor.

¿Cómo influye la presentación del plato en el comensal?

Estimula el apetito

Los colores las texturas y la disposición de los ingredientes que componen el plato cuidadosamente presentado no solo atraen visualmente. Son un estímulo para el apetito que incrementa el deseo de probar lo que el comensal tiene frente a él. 

Influye en la percepción de la calidad, del orden y la organización

Un plato bien montado habla de orden, de organización, de ingredientes de calidad que el chef ha ubicado con cuidado y precisión para lograr el mejor plato para su cliente.

Pone en valor la dedicación y el cuidado

Un plato bien presentado genera la sensación de cuidado de dedicación del chef que se ha preocupado por atender a ese cliente para que tenga una excelente experiencia. Esto eleva el valor del plato en la percepción del cliente, y suma para su satisfacción, incluso antes de degustar el primer bocado.

Es rasgo de identidad y profesionalidad

El cuidado de la presentación del plato es indicador de profesionalismo del chef. En cada presentación muestra su creatividad y el nivel de detalle de su trabajo. Puede hasta reflejar la filosofía culinaria del restaurante y contribuye a la imagen y a la identidad que lo distingue de otros.

Una presentación adecuada es un elemento diferenciador que, en un mercado competitivo como el español, determina que un restaurante se destaque sobre otros.

Es herramienta de marketing

La presentación del plato se transforma en un instrumento muy valioso para el marketing. Es muy frecuente que los comensales se sientan tentados de fotografiar sus platos cuando la presentación es atractiva. Y de su teléfono, esa fotografía pasa a las redes sociales, a los grupos de amigos.

Un plato cuidadosamente presentado se transforma en un medio de promoción para el restaurante.

Sugerencias para la presentación de platos en el restaurante

La presentación de los platos es una tarea que ensambla la gastronomía con el arte. Implica técnica, pero también una gran dosis de creatividad. La mirada del chef debe estar en deleitar los sentidos del comensal generando una obra que no solo sea bella, sino que estimule el apetito y active las ganas de degustarla.

Detrás de un plato bien presentado confluyen principios técnicos y secretos de cada chef. Los destacados son:

Equilibrio en el diseño

Una buena presentación mantiene un balance entre los elementos del plato. Es posible optar por un emplatado simétrico, asimétrico o rítmico en serie. Los alimentos pueden disponerse en sentido horizontal, vertical, transversal, cuadrangular, circular, en escala. No hay ningún formato que sea mejor que el otro. La elección dependerá de los ingredientes que conformen el plato.

Presentar plato

Muchos chefs usan la regla de tercios para crear composiciones atractivas. Otros prefieren la creatividad a partir del caos, entendido como orden original y sin pautas.

El plato se centrará en el elemento más relevante, que será uno o varios. Visualmente la mirada del comensal debe dirigirse hacia ese ingrediente principal. Ese centro se vuelve el símbolo de la calidad y de la frescura de la cocina del restaurante.

Uso del color

El espectro multicolor de los ingredientes es un aliado clave para lograr la combinación adecuada para el tipo de plato y para el efecto que el chef quiera lograr. Los contrastes llamativos y los colores complementarios, aportan dinamismo al plato. 

Las salsas y las guarniciones se prestan muy bien para ajustar la colorimetría de la presentación.

Altura y volumen

Una composición bien equilibrada implica jugar con el volumen y con la altura, que añaden dimensión. La presentación del plato debe organizarse a partir de cantidades pequeñas que permitan visualizar la integración.

La altura también aporta a la estética del plato y puede utilizarse cómo guía de por dónde comenzar a comerlo.

Algunos chefs hablan de la regla del EUPF: equilibrio, unidad, punto focal y flujo. Es una guía que destaca los puntos clave que el chef debe atender en el momento de crear la presentación.

Otros trucos

Salsas y Aderezos

  • Arte del vertido: en lugar de simplemente colocar la salsa sobre el plato, considera usar un cuentagotas o una cuchara para crear patrones artísticos. Puedes hacer líneas, círculos o puntos.
  • Decoración: usa hierbas frescas o flores comestibles para adornar. Estos elementos no solo aportan sabor, sino que también mejoran la presentación.

Limpieza y Detalles

  • Limpieza del plato: antes de servir, asegúrate de limpiar los bordes del plato. Un pequeño toque de limpieza puede hacer que la presentación se vea más profesional.
  • Detalles finales: agrega un toque personal, como un toque de aceite de oliva, una pizca de sal en escamas o un chorrito de limón. Estos detalles pueden realzar tanto el sabor como la apariencia.

El Contexto y la Ambientación

  • Uso de utensilios y decoración: la presentación de un plato también incluye la elección de cubiertos, servilletas y la ambientación de la mesa. Piensa en cómo estos elementos complementan la experiencia general.
  • Iluminación: la luz juega un papel crucial en la presentación. Una buena iluminación puede resaltar los colores y las texturas de los ingredientes.

La teoría siempre ayuda, pero el momento de la creación es único y en él la creatividad del cocinero será, en definitiva, la que aporte originalidad y presencia al plato.

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