Existe un vínculo estrecho entre el sector de la hostelería y la sostenibilidad, que se va transformando paulatinamente en un compromiso. A medida que los consumidores se vuelven más conscientes del impacto ecológico de sus decisiones, los negocios de hostelería también avanzan en promover cambios hacia prácticas más sostenibles.

Preocupación por la energía

La energía preocupa al mundo, que se cuestiona su producción y uso. Los estados van ideando sugerencias y estímulos para la gestión de recursos, entre ellos las fuentes generadoras de energía.  La sociedad se mueve en ese sentido y la hostelería va alzando la bandera del cuidado de los recursos de todo tipo.

En este contexto global, la eficiencia energética se transforma en una meta que tiene múltiples propósitos. Desde el punto de vista de los valores, atiende a esa necesidad de preservar recursos y de utilizarlos lo mejor posible. Pero además, es un factor de alta incidencia en la rentabilidad del negocio.

Los restauradores han entendido que la eficiencia energética es un condicionante clave para el negocio. Es un factor de economía, pero, además, un valor de identidad que conquista clientes.

Eficiencia energética

Cada vez son más los consumidores que valoran los establecimientos que se comprometen con prácticas responsables. Certificaciones como las ISO o el uso de energías renovables pueden convertirse en un factor diferenciador en un mercado tan competitivo como el hostelero.

El negocio de hostelería y su consumo de energía

La eficiencia energética se refiere a utilizar la menor cantidad posible de energía sin sacrificar el rendimiento. Esto implica consumir menos para obtener el mismo resultado. También se involucra en la eficiencia energética la utilización de fuentes renovables y sostenibles.

Por su propia naturaleza, todo negocio de hostelería se caracteriza por un elevado consumo de energía. La iluminación, el acondicionamiento térmico, las maquinarias industriales de la cocina o el bar, todo consume energía. 

Este consumo se multiplica porque restaurantes, hoteles y bares funcionan de manera casi continua.  Esto se traduce en costos elevados, especialmente en un contexto en el que la sostenibilidad y la eficiencia son cada vez más prioritarias.   

La implementación de un plan de optimización del uso de energía es un camino seguro para la reducción de costos. Además, mejora la imagen del negocio ante los consumidores que valoran cada vez más la responsabilidad ambiental.   

Con asistencia de una buena estrategia de marketing, adoptar un enfoque proactivo que se ocupe del uso racional de la energía  puede transformar al restaurante, bar u hotel en líder en su barrio o zona en el camino hacia la eficiencia y respeto del ambiente.

Acciones de ahorro energético en función de la eficiencia en un negocio de hostelería

Hay formas de reducir el impacto ambiental y de favorecer la economía de energía y de los gastos que su uso supone. Tecnologías más eficientes y el personal comprometido contribuirán a este fin.

Algunas acciones que pueden implementarse:

Relevamiento energético

Una auditoría energética permitirá identificar áreas de alto consumo para pensar intervenciones para la mejora. El análisis de rendimiento de áreas clave ayudará a establecer un punto de partida y a preparar un plan de promoción de la eficiencia energética con objetivos claros y calendarización de cumplimiento.

Equipamiento eficiente

La cocina es un punto de intervención importante para la eficiencia energética. Una acción de alto impacto es invertir en equipos de cocina y electrodomésticos de alta eficiencia energética. A medida que se renueva el equipamiento, es conveniente elegir máquinas que tengan etiquetas de eficiencia energética.

Configurar las máquinas de frío a la temperatura adecuada, por ejemplo, se traducirá en un buen ahorro. Son herramientas que permanecen consumiendo las 24 horas de cada día. El mínimo ahorro multiplicado por el tiempo se uso resulta en un volumen elevado.

Desconectar los equipamientos que no se estén utilizando, también supone un ahorro. El mantenimiento regular de los equipos y sistemas permitirá garantizar que operan de manera óptima. Un equipo en mal estado puede consumir más energía.

Iluminación

Iluminación LED

Reemplazar la iluminación convencional por bombillas LED es una acción que se puede implementar inmediatamente y que no requiere grandes gastos.  Estas bombillas tienen una vida útil más larga y, además consumen menos energía con mayor efecto lumínico. La eficiencia lumínica también se logra ubicando estratégicamente las fuentes de luz.

Automatismos: termostatos programables y sensores de movimiento

Los automatismos en el encendido y apagado de luces y máquinas evitan las fugas energéticas por descuidos humanos. Los termostatos pueden ser programados de acuerdo a las condiciones estacionales y a las necesidades de cada período y hora del día. También son muy útiles los sensores de movimiento.

Aislamiento y ventilación

El aislamiento del local es clave para reducir el consumo energético. Los cerramientos y las cortinas o persianas adecuadas permitirán mejorar la eficiencia energética en la ambientación.

Gestión de residuos

La eficiencia en la gestión de los residuos contribuye a la sostenibilidad en hostelería. Reciclar y reutilizar son acciones muy efectivas. La clasificación de residuos, las prácticas de donación de alimentos o de compostaje favorecen la eficiencia energética a nivel comunitario.

Capacitación del personal

Cuando el establecimiento se propone desarrollar un plan de eficiencia energética, es fundamental que todo el equipo esté involucrado. La capacitación sobre el uso eficiente de equipos y un plan de rutinas que tiendan al uso de la energía son imprescindibles. Las acciones para la eficiencia tienen que convertirse en hábitos.

Aprovechar incentivos y subvenciones estatales

El gobierno español ofrece diversos incentivos y subvenciones para financiar proyectos de eficiencia energética. Incluyen ayudas para la instalación de paneles solares, renovación de sistemas de calefacción y refrigeración, mejora en la eficiencia en procesos industriales.

Utilizar estos planes permitirá avanzar con menos esfuerzo y  mejores resultados en el camino hacia la eficiencia.

Al adoptar acciones para promover la eficiencia energética el local de hostelería agrega un plus a su marca, que se traducirá en la captación de clientes y en la reducción de gastos. La clave está en el término «eficiencia», que implica que no se sacrifica ni deteriora el servicio.

Evaluar el estado de situación, planificar intervenciones, capacitar al personal y monitorear periódicamente el uso de la energía son medidas fundamentales para maximizar el ahorro y el impacto positivo en el negocio y en el planeta.

Al adoptar estas prácticas, estarás no solo optimizando tus recursos, sino también posicionando tu negocio como un establecimiento consciente y responsable ante tus clientes. Implementar cambios puede requerir tiempo y esfuerzo, pero los beneficios a largo plazo son innegables. ¡Empieza hoy mismo a hacer de tu negocio un ejemplo de eficiencia energética!

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