Los nuevos hábitos de consumo han impulsado la renovación de modelos gastronómicos. Los restaurantes han ampliado su oferta más allá de las comidas tradicionales de almuerzo y cena, para adaptarse a nuevos estilos de vida urbanos en los que la flexibilidad horaria es rasgo destacado.

En este contexto en el que el cliente guía las ofertas gastronómicas, el brunch se ha consolidado como una respuesta muy aceptada a esa búsqueda de experiencias que satisfagan las necesidades y preferencias.

Originado en Inglaterra a finales del siglo XIX, el brunch se afianzó en Estados Unidos en la década del 1930.

Históricamente, Chicago fue un centro destacado del servicio de brunch. Los trenes, en los que viajaban celebridades y actores hollywoodenses que iban camino a Los Ángeles, paraban en Chicago un buen rato avanzada la mañana. Y este desayuno-almuerzo hacía más llevadero el tramo final. 

Desde allí se extendió por el mundo. A principios de los 2000 el brunch comenzó a ganar terreno en las grandes ciudades españoles, en especial en Madrid y Barcelona, de costumbres cosmopolitas. Si bien no se adecuaba del todo a las costumbres del país, poco a poco se fue integrando.

Su condición relajada y sin protocolos, caracterizada por la informalidad, fue bien recibida por un público que prioriza aprovechar su tiempo, no depender de horarios estrictos y hasta economizar un poco en las comidas.

La afluencia de turismo internacional también ha sido determinante del éxito. Los restauradores españoles aceptaron esta costumbre y descubrieron en ella una buena forma de aprovechar la capacidad del local y de captar clientes con otros perfiles de los habituales.

La unión de breakfast y lunch: un modelo gastronómico con rasgos específicos

El brunch es un concepto que surge de la unión de breakfast y lunch. Pero no es solo la unión de palabras. Es una integración de propuestas tradicionalmente propias del desayuno y del almuerzo. Mezcla elementos de ambos y sustituye las dos comidas.

Los horarios en que los restaurantes sirven brunch dependen del país y de los días de la semana. En España, el brunch es un éxito los fines de semana, cuando el ritmo se desacelera. El horario se ajusta a ese relax en el que las personas se olvidan del reloj.

Generalmente el brunch está disponible a partir de las 10 de la mañana. Se extiende hasta las 13:00 o las 14:00. Incluso hay locales que lo mantienen hasta las 17:00.

Brunch en restaurantes

¿Conviene al restaurante ofrecer servicio de brunch?

El tiempo ha demostrado que el brunch no es una moda pasajera sino una tendencia que se ha consolidado y que tiene una sólida proyección de futuro. Por lo tanto, incorporarlo en el restaurante es una decisión acertada no solo pensando en el corto plazo.

Es una modalidad gastronómica que diversifica el público del restaurante. Jóvenes urbanos, turistas internacionales, familias, trabajadores, a todos se adapta.  

Además, como estrategia comercial permite al restaurante ampliar la franja de servicio y optimizar el uso del local en horarios tradicionalmente menos rentables. Bien trabajado es un buen recurso para aumentar el ticket medio mediante complementos y bebidas especiales.

¿Qué servir en un brunch?

Existe una gran variedad de propuestas que marcan las diferencias en las cartas de brunch de los restaurantes que ofrecen el servicio. Los clientes esperan variedad, por lo que la carta debería incluir desde bollería y café hasta platos más contundentes con carnes, pescados, ensaladas, bebidas originales. Y no pueden faltar los dulces.

Cada restaurante ofrecerá las propuestas que considera apropiadas para el público esperado.  Los precios también definirán esa carta.

Algunas sugerencias para una propuesta de brunch:

Definir el concepto

El primer paso para organizar un brunch exitoso es establecer un concepto claro en consonancia con la identidad del restaurante. Ese concepto del brunch será el eje en torno al cual girará la selección de comida, la atmósfera, la ambientación.

El restaurante elegirá si la propuesta de brunch será gourmet y elegante, familiar y casual, temático, por ejemplo.

Diseño del menú

La variedad es la regla principal de la composición de un menú de brunch. Se ofrecerán diversas opciones que atiendan a los gustos y necesidades de los clientes.

Deben incluirse sectores focalizados en dietas especiales, comidas saludables, menús para vegetarianos y veganos, opciones con súper alientos.

Las bebidas son una parte esencial del brunch. Es conveniente pensar en bebidas alternativas a las tradicionales. se puede ofrecer jugos frutales, smothies y batidos, aguas saborizadas, algunos tragos con alcohol y frutas. El café debe estar presente y también una rica variedad de tés.

Ingredientes frescos y de buena calidad

La calidad y la frescura de los ingredientes impacta en la experiencia del cliente y, por lo tanto, en el brunch. La oferta de platos en base a ingredientes frescos y crudos, como ensaladas, solo es posible si el restaurante cuenta con la opción de disponer de alimentos muy frescos.

Las negociaciones con productores de cercanías asegurarán esa frescura y la frecuencia del abastecimiento.

Mesa de brunch

Marketing

Las redes sociales son un excelente medio de difusión del servicio de brunch del restauranteInstagram es una de las más eficaces, por lo que se debería encarar su uso para que la propuesta se haga conocida.

El espacio en el que se sirve el brunch, los elementos que lo ambientan, la estética de cada propuesta, deben ser instagrameable. Humaniza el servicio presentar vídeos cortos en los que el equipo se muestre trabajando con alegría y en buenas relaciones.

La publicación de fotografías que capturan momentos clave del día, el brillo de las frutas frescas, la frescura de los vegetales, el humo de tentadores platos calientes, atraparán al potencial cliente y generarán ganas de visitar el local.

TikTok, Facebook, grupos de comidas de la localidad o de la zona, suelen ser visitados por personas que buscan recomendaciones de restaurantes. Estar presente en estos grupos es una buena estrategia.

Modalidades de consumo

Una de las definiciones básicas para el servicio de brunch es determinar cuál será la modalidad de consumo. Las más comunes son:

  • Menú cerrado.  El cliente para un ticket fijo y opta por un menú cerrado que combina diferentes tipos de platos y bebidas.
  • Carta abierta con precios individuales. El cliente arma su propio menú y cada plato se cobra por separado. 
  • Buffet libre.  El cliente tiene a disposición todos los platos disponibles.Se cobra un ticket fijo.

El cobro se puede realizar antes de consumir en los casos del menú cerrado y del buffet o al final del servicio. Hay ciudades en las que el brunch se ha convertido en un ritual de fin de semana, con alta demanda. Por tanto, tiene un futuro seguro en el que probablemente seguirá evolucionando para adaptarse a los cambios sociales.

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