La carta es una poderosa herramienta para atraer clientes al restaurante. Es una herramienta de ventas. Bien diseñada, adquiere un valor que trasciende la muestra de platos y precios. Es un medio muy eficaz de comunicación con el potencial cliente.
A medida que observa la carta, el cliente conoce en primer lugar la oferta gastronómica. Pero además, el diseño, las imágenes, el lenguaje y las descripciones de los platos, van formando su idea acerca de la identidad del local. Por lo tanto, todo en ella debe estar alineado con el concepto del establecimiento.
Tabla de contenidos
¿Cómo diseñar la carta para el restaurante?
Para diseñar una carta efectiva no es suficiente con escribir la lista y agregar algunas imágenes de los platos. Tampoco se consigue esa efectividad solamente eligiendo un diseño impactante.
La carta como estrategia de comunicación para atraer clientes debe pensarse con una visión integral y pensando en el efecto que causa en quien la mira.
¿Cuáles son las premisas para elaborar una carta?
1. El diseño de la carta debe estar en consonancia con el estilo del restaurante
Antes de empezar, hay que tener claro el concepto y el estilo del restaurante. ¿Es un restaurante informal, familiar, elegante? El diseño y el contenido de la carta deben alinearse con esta identidad.
El público objetivo determinará el lenguaje, el diseño y, por supuesto, el menú que se incluyan en la carta.
2. Organizar el contenido
Componer un esquema es una buena forma de visualizar la carta. La estructura de la carta debe facilitar la lectura y el recorrido visual que el cliente suele hacer cuando la recibe. La organización del contenido es clave.
Se sugiere dividir la carta en secciones: entrantes, platos principales, postres, bebidas, o carnes, vegetales, pastas, pescado, entre otras posibilidades. Es conveniente destacar las opciones que atienden a dietas especiales, como platos vegetarianos, veganos, sin gluten, para diabéticos.
Al «dibujar» la carta, ya sea con papel y lápiz o usando una herramienta digital, se debe tener en cuenta el «triángulo de oro». Esta expresión designa los espacios de una hoja que tienen más visibilidad.
Las esquinas superiores derecha e izquierda y el centro de la carta son los más visibles. Por lo tanto, en ellos es conveniente ubicar los platos y elementos que se quieren destacar.
La cantidad de platos que se presentan en la carta no debe ser abrumadora. Si la propuesta es demasiado amplia y diversa, el cliente se inquieta, porque no sabe qué elegir. Es importante ofrecer una selección de platos que satisfagan los diferentes gustos, pero no tantos para cansar al cliente con la lectura.
Los platos deben describirse sintéticamente, para que el comensal conozca qué contienen. Estas descripciones deben ser atractivas, pero breves, expresadas en un lenguaje sencillo y claro.
3. Selección de formato
El formato de carta depende de las preferencias del restaurador. Hay cartas plegables, de hoja única o con forma de libro o de diario con varias páginas, interactivas y digitales. El estilo del restaurante y la cantidad y diversidad de propuestas incidirán en la decisión.
En cuanto a los materiales, hay que tener en cuenta que de ellos depende la durabilidad. También producen impacto táctil, así que hay que elegir materiales que produzcan efectos amigables al tacto y a la vista.
4. Diseño visual
Un aspecto importante en el diseño visual es la tipografía, especialmente el tamaño de las letras. La carta debe ser fácil de leer y de entender. Por lo que las letras deben contribuir a esa legibilidad.
Los colores, las imágenes y gráficos y la distribución dependerán del público objetivo al que está destinado el restaurante. Los colores neutros otorgan un aire de sofisticación y elegancia. Los vibrantes atraen a los jóvenes y a los niños.
Antes de hacerla pública, de imprimirla si es carta de papel o cartulina, o de colgarla en la plataforma si es digital, es imprescindible realizar una revisión y prueba.
Se puede pedir la colaboración de personas allegadas al restaurante para que realicen una lectura de la carta y ofrezcan su opinión. Estas pruebas permitirán comprobar si es fácil de leer y si no provoca confusiones. El feedback es un excelente insumo para mejorarla.
Estas son las sugerencias básicas para diseñar una carta para el restaurante. La creatividad de quien esté a cargo del diseño le otorgará un toque especial que la diferencia de la mayoría y le brinde originalidad.
Algunas ideas para dar un toque original a la carta del restaurante
Una vez establecidas las características básicas de la carta, es posible darle un toque original para captar la atención de los clientes. La tecnología y un concepto extendido de la carta que permite integrarle elementos que escapan del plano del papel o la pantalla permiten innovaciones muy creativas.
Algunas ideas:
1. Menú de Realidad Aumentada
Los clientes pueden usar sus smartphones para escanear sectores y de la carta y ver representaciones 3D de los platos. Pueden estaracompañadas de vídeos breves del chef en las que explica la preparación o el origen de los ingredientes.
2. Menú sensorial
El menú sensorial es una innovación que irrumpe en el plano en que se desarrolla una carta tradicional. Por ejemplo, se acompaña la carta con pequeños frascos con aromas que representan los ingredientes esenciales de los platos.
3. Incluir una sección de Sabores de España o del Mundo
Si el restaurante ofrece algunos platos típicos de diferentes regiones de España o del mundo, se los puede destacar en una sección especial.
4. Sostenibilidad del menú
Es tendencia mundial que los restaurantes tomen medidas para contribuir a la sostenibilidad. Agregar en la carta información sobre el impacto ambiental de cada plato es una buena manera de demostrar que el establecimiento está atento al tema. Se pueden indicar con un ícono especial los platos más sostenibles de la carta.
5. Cartas con historia
En la carta cada plato puede acompañarse de un código QR. Escaneando ese código, se presenta una historia corta o vídeo sobre la procedencia de los ingredientes, anécdotas de la cocina o testimonios de clientes.
6. Menú secreto
Se trata de incluir una opción oculta, un menú secreto que solo los clientes frecuentes sepan cómo pedirlo. Con esta opción, los clientes regulares se sienten reconocidos y valorados.
7. Platos de cata
La idea de cata de platos se está expandiendo en todo tipo de restaurantes. Se trata de presentar pequeñas porciones de los platos destacados que se sirven en el establecimiento. Algunos locales lo hacen con entrantes, otros con postres.
Mediante ideas creativas, innovadoras, curiosas y divertidas, la carta del restaurante agregará un plus a su misión de informar sobre platos y precios. Se transforma en un componente más de toda esa rica experiencia que da vida al momento. Será un rasgo diferenciador de la competencia que hará que los clientes vuelvan.