El sector de la restauración es muy competitivo y complejo. De hecho, la mitad de los restaurantes en España cierren en su primer año y sólo unos pocos logran sobrevivir después de los tres años. Afortunadamente, la llamada “burbuja gastronómica” se puede evitar con una gestión meticulosa y cuidadosa, pero para poder implementarla es necesario conocer los 10 errores de gestión que pueden afectar el flujo de caja y la satisfacción del cliente.

10 errores de gestión más comunes que todo nuevo restaurante debe evitar

La mayoría de los propietarios y/o gerentes de los restaurantes cometen errores que, aunque son comunes, muchas veces pasan desapercibidos. Los expertos en la industria aconsejan atender a tiempo los aspectos más importantes y estar alertas a las señales que indiquen problemas de gestión, como la falta de una identidad clara, un menú poco estructurado o personal no calificado. 

Estos son los 10 errores en la gestión de restaurantes más comunes que hay que evitar para poder sacar adelante el negocio y convertirse en uno de los restaurantes más importantes del sector.

1. No tener conocimientos básicos en la gestión de negocios

Uno de los errores más comunes en quienes desean incursionar en el sector de la restauración es no tener en cuenta que un restaurante se gestiona de la misma manera que una empresa. No sólo basta ser un buen chef, también es importante tener conocimientos específicos en ciertos temas como, el manejo de finanzas, del personal y el comercio en general.

En este sentido, tener experiencia previa en la gestión de negocios resulta fundamental para no encontrarse con problemas que puedan llevar al cierre del restaurante.

2. Desconocer el público objetivo

Por más extraño que parezca, no todos son clientes potenciales para tu restaurante. De hecho, un error muy común entre los gestores de restaurantes es no definir su público ideal, ya que si no tienes claro cuál es cliente ideal, te resultará imposible determinar la oferta culinaria, sus respectivos precios y qué tipo de atención ofrecer.

Gestión restaurante

3. No definir la identidad del restaurante

Una de las primeras reglas para que un restaurante sea exitoso es tener una identidad clara. Muchos gerentes cometen el error de vender de todo para intentar atraer clientes, cuando la forma más sencilla de atraer el público es diferenciándose.

Hay restaurantes que, por ejemplo, optan por tener un plato estrella que los identifique para no pasar desapercibidos. Otros se hacen conocidos por su excelente relación calidad-precio, mientras que otros se popularizan por el uso de ingredientes exóticos o por el ambiente acogedor que transmiten.

Para definir la identidad de tu restaurante, evalúa nuevamente el menú, la clientela y el servicio y preguntante: ¿Qué hace que tu restaurante destaque? De esta manera podrás ofrecer una experiencia única y memorable a tus clientes.

4. No invertir en la formación de los camareros

El personal es uno de los aspectos más importantes de todo buen restaurante, por eso hay que asegurarse de que sea calificado. En la práctica, no todos los camareros tienen experiencia en hostelería, por lo que conviene invertir en su capacitación para que dispongan de las herramientas necesarias y sepan cómo relacionarse adecuadamente con los clientes.

Procura comunicar con antelación al personal los cambios en el menú y la incorporación de nuevos platos, para que puedan informar a los clientes de forma oportuna y atenta.

5. No contar con un plan de gestión adecuado

Un plan de gestión meticuloso es fundamental para que el restaurante no sufra pérdidas, se mantenga a flote y sea rentable. Para ello es necesario conocer bien la industria, hacer cálculos de la inversión con relación a las ganancias, plantear una política de precios correcta y hacer un estricto control de costes.

Al conocer el coste de los empleados, las materias primas, la amortización de las herramientas e incluso los gastos de limpieza, podrás hacer ajustes que te permitan mejorar aspectos del restaurante como, invertir más en algún producto o cambiar de proveedor…

6. Tener un menú extenso y poco claro

El menú es otro aspecto que puede ocasionar pérdidas a tu restaurante, sobre todo si es muy extenso. Al tener un menú bien estructurado y con una oferta bien definida es posible rentabilizar los costos, ya que de esta manera se reducen los residuos y se evitan compras innecesarias.

También hay que prestar especial atención a la redacción del menú, ya que eso asegurará su venta. Como gestor de restaurante, debes asegurarte de que la propuesta no sea ni muy extensa ni muy escueta, y que incluya toda la información necesaria para que los clientes puedan elegir cómodamente. También es importante que tengan el mejor aspecto posible, reemplazando los que ya no estén presentables.

7. Fijar horarios de trabajo inhumanos

El trato y la atención que reciban los empleados influirá directamente en su trabajo y rendimiento. En ocasiones, los dueños comenten el error de fijar horarios laborales extensos que sólo provocan agotamiento y descontento por parte del personal. En lugar de ello, establece horarios razonables, toma en cuenta sus opiniones y mejora el ambiente de trabajo para que se sientan motivados y puedan ofrecer el mejor de los servicios a los clientes.

8. No capacitarse

Para que un restaurante funcione correctamente y sea exitoso, es importante que tanto el personal, como el propietario y/o gerente, estén lo suficientemente capacitados para desempeñar su labor. Lo ideal es mantenerse al día con las novedades en el mundo de la restauración y capacitarse siempre que sea necesario.

Cuando la calidad del personal es buena, la atención al cliente mejora significativamente, lo que a su vez se traduce en buena reputación y nuevos clientes.

9. Un ambiente caótico, ruidoso y con camareros intrusivos

Tener un ambiente ruidoso o caótico en el restaurante puede afectar negativamente la experiencia del cliente, hasta tal punto de dificultar la comunicación y hacer que se sientan incómodos. El caos también puede distraer a los comensales e interferir en el disfrute de su comida, así como en la satisfacción de su experiencia en general. 

El volumen de la música y de los televisores, así como la comunicación imprudente entre los camareros y el resto del personal, pueden molestar a los clientes. Por eso es importante procurar un ambiente tranquilo, cómodo y sin mucho ruido. A menudo, los gestores de restaurantes olvidan que este tipo de cosas pueden afectar la percepción de los clientes sobre el restaurante y, en consecuencia, su fidelidad.

10. No aprovechar las redes sociales

Las redes sociales se han convertido en un medio muy útil para establecer una relación más cercana con los clientes e informarles sobre las novedades que se van a implementar en tu restaurante, como, nuevas ofertas en el menú, promociones y otras propuestas atractivas.

Según las características de tu clientela, puedes enfocarte en una red social en concreto, ya sea Facebook, Instagram o TikTok, ya que pertenecen a diferentes grupos de edad.

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