Los hornos mixtos de última generación superan a la cocina tradicional al combinar calor seco y vapor con precisión. Aunque exigen una mayor inversión inicial y formación, optimizan espacio y mano de obra, reducen el consumo energético y minimizan mermas en la materia prima. Para negocios de volumen medio-alto, representan una herramienta clave que mejora la rentabilidad y estandariza la calidad.