El sector de la hostelería en España vive tiempos de problemas de sostenibilidad. Marcada por una fuerte competencia y condiciones laborales exigentes, sufre una alta rotación constante de trabajadores que repercute directamente en la estabilidad de los negocios. ¿Cómo fidelizar empleados?
Los datos muestran que más del 20% de las empresas activas en restauración cambian de dueños o desaparecen cada año, una cifra muy superior a la media nacional. Los establecimientos que superan dos décadas de existencia son excepcionales, una cuarta parte de los negocios apenas tiene un año de vida. Esta realidad refleja la fragilidad estructural del sector.
La movilidad de los empleados y las dificultades para retenerlos o sustituir a los que se van es una de las causas principales del problema. Afecta directamente a la calidad del servicio y a la experiencia del cliente. Además, implica costes elevados en procesos de selección, formación y adaptación de personal. Y todo esto impacta en la rentabilidad.
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¿Por qué existe esta alta rotación de empleados en España?
La alta rotación de empleados en la hostelería española se debe a una combinación de factores que se han profundizado en los últimos años. En principio, se ha generado una especie de círculo vicioso.
La inestabilidad de las empresas es causa de rotación laboral. Pero esta alternancia de empleados hace que los establecimientos hosteleros no logren consolidarse en el tiempo.
Muchos empleos en hostelería son precarios, y responden a un modelo laboral que genera inestabilidad. Salarios bajos, horarios abusivos, falta de atención a los tiempos personales de los empleados, son características que impactan en la movilidad.
Por otra parte, las generaciones jóvenes, Milennials, Generación Z y las que le siguen en el tiempo, muestran tendencia marcada a cambiar de trabajo en plazos muy cortos. Priorizan el salario y las condiciones de bienestar laboral, pero también buscan flexibilidad y oportunidades de aprendizaje.
Para estos jóvenes, el trabajo es un medio para vivir mejor. Y por eso resisten los modelos tradicionales rígidos basados en largas jornadas y horarios estrictos.
¿Qué se puede hacer para fidelizar a los empleados?
En este contexto de relevos generacionales y de incertidumbres económicas, el reto de la hostelería es diseñar estrategias para fidelizar talentos. El punto de partida será intentar contrarrestar esas causas de la rotación de empleados.
Es un desafío que exige planificación estratégica. Es un sector caracterizado por la temporalidad y la estacionalidad, condiciones que requieren de mecanismos específicos de contratación.
Fomentar un clima de trabajo positivo y estimulante
El clima de trabajo es un factor determinante en la fidelización de empleados. Un ambiente laboral positivo reduce el desgaste físico y emocional. Pero la incidencia va más allá del cansancio y del estrés.
Cuando el ambiente es estimulante, se refuerza el compromiso de los trabajadores con el proyecto empresarial. Los empleados que sienten que forman parte de un equipo integrado y unido, donde se les escucha y se les reconoce, trabajan más motivados. Entonces no piensan en buscar otro trabajo, porque allí donde están se encuentran a gusto.
Para crear ese clima favorecedor de la retención de empleados se requieren acciones concretas. Es esencial la comunicación abierta entre el gestor y el personal, porque así sentirán que sus preocupaciones y necesidades se tienen en cuenta.
También es imprescindible reconocer el esfuerzo con incentivos y con gestos cotidianos. El equilibrio y la flexibilidad en la organización de los turnos son aspectos fundamentales.
Salarios y compensaciones competitivos
En España, los salarios se han convertido en una de las principales causas de alta rotatividad laboral en hostelería. Los sueldos se mantienen bajos en relación con la intensidad del trabajo y las extensas jornadas.
Se han difundido estudios que indican que el 90% de los trabajadores consideran que la remuneración no es justa en relación al esfuerzo requerido. Muchos la caracterizan como precaria.
Esta percepción produce desmotivación y mueve a los trabajadores a buscar alternativas en otros sectores con mejores condiciones laborales y salariales.
La estrategia para contrarrestar esta causa es evidente: ofrecer salarios y compensaciones que resulten competitivos. Si la compensación económica es justa, el trabajador siente que su trabajo es valorado.
Oportunidades de desarrollo profesional
Una estrategia que resulta efectiva en la retención de talento es ofrecer oportunidades de desarrollo profesional. La formación continua, tanto en habilidades técnicas como en otras competencias asociadas de gestión y atención al cliente, transforman un empleo en una carrera con futuro.
El trabajador deja de considerar su empleo como un trabajo temporal para visualizarlo como una oportunidad de crecimiento personal y de progreso económico. Es un factor que refuerza el vínculo emocional con la empresa y que motiva a permanecer en ella.
Está demostrado que los restaurantes y hoteles que desarrollan programas de capacitación logran que sus equipos se consoliden y que la rotación disminuya.
Proveer a los trabajadores con las herramientas adecuadas
Disponer de tecnología y de equipamiento actualizado es una condición muy valorada por los trabajadores. Cuando un empleado cuenta con utensilios ergonómicos, maquinara moderna y en buen estado y sistemas digitales que agilizan las tareas, siente que la empresa se preocupa por su bienestar y por facilitarle el trabajo.
La digitalización es un aspecto muy valorado especialmente por los trabajadores de las generaciones jóvenes. Las investigaciones muestran que los Millennials y la Generación Z viven la digitalización como un elemento clave en todas las actividades de sus vidas.
Por lo tanto, también es muy valorada en el ámbito laboral. La digitalización y la actualización del equipamiento son requisitos indispensables que condicionan la fidelización y la calidad del empleo de los trabajadores jóvenes.
Monitoreo y seguimiento del personal
El seguimiento, el monitoreo del personal, especialmente cuando es nuevo en la empresa, es una herramienta clave para definir criterios de fidelización y de rotación.
Consiste en observar sistemáticamente la actitud, el desempeño y la capacidad de trabajo en equipo de cada trabajador. El seguimiento no debe limitarse a medir productividad, rendimiento en el trabajo.
Esta evaluación de desempeño debe atender también a la puntualidad, a la disposición para resolver emergentes y adaptarse a situaciones de presión, a la capacidad de relacionamiento con los clientes y con los demás trabajadores.
Con estos procedimientos, los gestores pueden identificar los verdaderos talentos que muestran compromiso y potencial y diferenciar a los empleados de los que se puede prescindir. Es una muy buena herramienta para fidelizar los perfiles valiosos a fin de afinar los incentivos y las propuestas para que permanezcan en la empresa.
La fidelización del personal en hostelería está directamente vinculada con la rentabilidad. En un contexto de alta rotación, retener a los empleados implica reducir costes asociados a la contratación y formación de nuevos trabajadores.
La estabilidad del equipo genera mayor eficiencia operativa, se mejora la calidad del servicio y se fortalece la relación con los clientes. La facturación se incrementa y se consolida la reputación del negocio.