El empleo en hostelería en España está entrando a una nueva etapa de transformación profunda, producto de cambios contextuales y generacionales.

El sector representa más del 50% del empleo en España. Sin embargo, las empresas tienen dificultades para encontrar y retener talento, que amenazan su sostenibilidad y que ralentizan la expansión y el éxito. 

Nuevos perfiles en la contratación de personal, menos especialización y más diversidad de competencias, capacidad para adaptarse a diferentes necesidades, son rasgos característicos del empleo actual en el sector hostelero.

¿Cuáles son los cambios más evidentes en el empleo en hostelería en España?

El informe de Turijobs by Stepstone analiza el mercado laboral de la hostelería y restauración en España. Su informe se basa en el estudio de 20.000 ofertas de empleo y en las encuestas a más de 600 profesionales del sector. 

Con los datos obtenidos, ha identificado tendencias, desafíos y el sentir de los empresarios y trabajadores en momentos de cambios laborales. Las conclusiones muestran un cambio radical en el empleo.

Algunos de las conclusiones significativas que marcan el problema del sector son los siguientes.

Falta de personal

El 87% de los establecimientos han tenido que reducir el servicio o cerrar en ciertos períodos porque no disponían del número suficiente de empleados para funcionar.

Percepciones de los trabajadores

Los trabajadores manifiestan que los sueldos son muy bajos en relación al trabajo, al esfuerzo que se requiere y al tiempo trabajado. Un 50% de los encuestados dicen que son trabajos precarios y abusivos.

Además, se denuncia la temporalidad de los contratos, las jornadas que exceden el tiempo estipulado en los convenios y la falta de estabilidad.

Gestión personal de sala

Fuga de talento

Estas percepciones de los trabajadores tienen como consecuencia una fuga de talento. No solo es difícil contratar nuevos empleados, sino que también abandona sus puestos el personal calificado en busca de mejores condiciones de empleo.

Impacto en la competitividad y en la sostenibilidad

El resultado de estas dificultades incide profunda y negativamente en la capacidad de los establecimientos para mantener estándares de calidad y de servicio. Por lo tanto, la rentabilidad cae y se pone en riesgo la sostenibilidad del establecimiento.

Esta es la realidad que vive el empleo en la hostelería en España. Sin dudas, se marca un punto de inflexión que exige un análisis minucioso de las causas que permita ensamblar las aspiraciones de los trabajadores con las necesidades del sector.

Las causas de la revolución transformadora del empleo en hostelería

Esta crisis transformadora del empleo en la hostelería española debe considerarse en relación a dos condiciones que revolucionan el mercado laboral. Una es la digitalización y el despliegue de tecnología. La otra es las características de las nuevas generaciones, especialmente la Generación Z y los millennials.

Impacto de la tecnología

La digitalización y la automatización de los procesos y de las tareas unida a  la incorporación de nuevas herramientas ha modificado las habilidades y competencias que se requieren en el sector.

Se ha reducido la necesidad de personal para diversas tareas administrativas, manuales y repetitivas. Las aplicaciones se ocupan de todo. Las reservas en línea, y las plataformas de gestión permiten prescindir de empleados dedicados exclusivamente a esas tareas.

Al mismo tiempo, se ha vuelto esencial el personal con buen manejo de dispositivos y plataformas digitales, con capacidad para utilizar software específico y para interactuar con los clientes online.

La cocina y la limpieza también se han automatizado con máquinas avanzadas que alivian las tareas físicas y se reduce el personal que las realizaba. En su lugar, se necesitan supervisores y expertos en mantenimiento técnico.

La inteligencia artificial permite hoy optimizar inventarios, analizar tendencias, fortalezas y debilidades de cada establecimiento, para adaptarse a la realidad cambiante. No se necesitan humanos para hacerlo.

Esta evolución no elimina el empleo en hostelería, lo redefine. Los trabajadores deben prepararse para trabajar en lugares en los que conviven las personas con las máquinas y con los sistemas digitales.

 La capacidad para manejar herramientas tecnológicas es un valor imprescindible para camareros, cocineros, ayudantes,  encargados y gerentes. Todo el personal necesita adaptarse a estos entornos cada vez más automatizados. Es fundamental combinar buen desempeño en tecnología con calidez en las relaciones humanas.

Irrumpen en el mercado laboral la Generación Z y los Milennials

Llega al mercado laboral una era generacional de potenciales empleados marcada por un cambio radical en sus formas de vivir. Sus aspiraciones, valoraciones y estilos de vida difieren radicalmente de los de sus antecesores. Es otro poderoso factor que promueve esta revolución del personal en hostelería.

La manera de encarar la vida, de consumir y de relacionarse con el mundo obliga a las empresas hosteleras a cambios y a salir a la conquista de este nuevo perfil de trabajadores.  

En el ámbito laboral, los trabajadores y aspirantes a serlo reclaman diversidad en los equipos y equilibrio entre el tiempo de trabajo y el de ocio. Muchas empresas se ven obligadas a replantear horarios, estructuras jerárquicas, programas de capacitación, en la búsqueda de ambientes más horizontales y colaborativos.

Estos potenciales trabajadores, que se presentan a convocatorias y entrevistas y que luego rechazan los trabajos que se les ofrecen porque no se ajustan a sus ideales, tienen una visión crítica hacia la precariedad laboral. Reclaman contratos y salarios justos y valoran las oportunidades de crecimiento.

¿En qué situación está España con respecto a la demanda de empleo en hostelería?

Madrid, Barcelona y Baleares, las ciudades con más actividad turística, son las que encabezan la lista de demanda de empleo en restauración. También tienen el problema Málaga, las Palmas y Alicante.

El informe de Turijobs by Stepstone plantea que la sostenibilidad del empleo en restauración depende de cambios estructurales. Por un lado, se requiere de mejoras en las condiciones laborales.

Dejar a un lado la precariedad y la temporalidad de los contratos es un paso imprescindible. Contratos estables, salarios y horarios que respondan a las expectativas de los candidatos son medidas clave para atraer y retener a las nuevas generaciones.

Esto depende de las empresas, que deben rever su organización y redefinir sus modelos de gestión para pasar de sistemas rígidos a otros más horizontales y flexibles, si pretenden conquistar a los trabajadores talentosos. 

Solo así podrán adaptarse a las nuevas condiciones de empleo y garantizar un futuro sostenible.

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