Abrir un restaurante es el sueño emocionante de muchas personas que ven en la gastronomía una fuente importante de recursos. Los datos estadísticos hablan por sí solos. Cerca de un 10% del empleo de España está vinculado con la actividad gastronómica, y esto lo convierte en un sector muy significativo en la economía española.

El estado de situación de la restauración determina que para abrir un restaurante y lograr el éxito hay que superar una serie de desafíos y obstáculos que deben abordarse cuidadosamente.

No es suficiente con una cocina y un buen cocinero. Mantener un restaurante en tiempos en los que la competitividad es feroz, requiere, además, de altos estándares de calidad, profesionalización, conocimiento del cliente objetivo, marketing, buena localización, trámites y leyes. 

Cada aspecto debe planearse para desarrollar el proyecto del restaurante. Todos los detalles cuentan, por lo que es necesario dedicar tiempo y mente a este proyecto.  

Sin embargo, por más que todo esté planeado y nada haya quedado librado al azar, en el momento de iniciar la apertura del restaurante los problemas aparecen. Conocer estos inconvenientes y desafíos antes de que aparezcan ayudará a evitarlos o a tener lista una solución para el caso.

¿Cuáles son los problemas comunes que hay que resolver cuando se decide abrir un restaurante?

Vemos aquí los problemas y desafíos a los que se enfrentan frecuentemente las personas que quieren abrir un restaurante.

Desconocimiento del sector y las características del funcionamiento de un restaurante

Un problema frecuente es tener la idea de que cualquier persona puede abrir un restaurante. En parte es así, pero esa persona tiene que saber de qué se trata ese negocio.

Un restaurante es una empresa que se dedica a una actividad muy especial que abarca un amplio espectro de actividades. Si el dueño del restaurante se dedicará él mismo a organizarlo todo, requerirá conocimientos de gestión, de manejo de finanzas, de recursos humanos, de la importancia de la satisfacción del cliente, entre otros temas.

Si bien es cierto que puede contratar profesionales capacitados en cada área, si su propósito es llevar los hilos del negocio tiene que informarse y saber un poco de todo.  

Por lo tanto, no va a ser suficiente con ser un buen cocinero o conocer a alguno. Ser restaurador requiere de habilidades especiales y de conocimientos específicos de lo que en un restaurante ocurre. Si no es así, es muy probable que el negocio fracase. Este es el primer desafío al que debe atender el aspirante a restaurador.

Trámites y regulaciones

España tiene una burocracia compleja y una serie de regulaciones que pueden dificultar el proceso de apertura de un restaurante. Hace falta obtener varios permisos, licencias de funcionamiento, licencias de alcohol, permisos sanitarios, entre otros. Informarse de estas gestiones es fundamental.

Estos trámites llevan tiempo y esfuerzo. Por lo tanto, una vez que el proyecto del restaurante está completo, que se ha conseguido local y que la decisión de abrir el restaurante es firme, es necesario ponerse en marcha con estos asuntos. Un camino que puede agilizar estas gestiones es contratar un gestor para que se ocupe de los trámites. Si se dispone de recursos, es una opción que facilita las cosas.

Costos iniciales y financiamiento

Abrir un restaurante implica una inversión significativa. Hay que pensar en un local, equipo de cocina, mobiliario, decoración, personal. Es necesario prever que el negocio pueda mantenerse entre ocho meses y un año sin obtener rentabilidad.

Si el emprendedor no dispone de capital de inicio propio, puede solicitar un préstamo. Sin embargo, las entidades financieras exigen historial crediticio que garantice que es buen pagador o garantías suficientes.

Los bancos ofrecen líneas de crédito para pymes a las que puede acudirse. Es preciso calcular bien los intereses y las cuotas a pagar. Un mal comportamiento en un crédito, puede ocasionar problemas si se requiere otro.

El personal

El personal tiene una alta incidencia en el éxito del restaurante. La selección de personal es uno de los grandes desafíos del emprendedor que se propone abrir un restaurante.  

Es necesario preparar bien esta instancia. Definir los perfiles de cada tarea y realizar la evaluación de los aspirantes sin perder de vista esas condiciones requeridas es clave. Se requiere personal calificado y comprometido, dos condiciones básicas en los trabajadores.

La capacitación es muy importante para evitar problemas. Una vez seleccionado el personal hay que reunirlo para unificar criterios y líneas de acción. Cada empleado tiene que conocer el proyecto del emprendimiento y tener claras sus funciones y lo que se espera de él.

Atender a las regulaciones laborales evita problemas legales y con los empleados. La ley establece las condiciones en las que un trabajador debe desarrollar sus tareas. También obliga al pago de impuestos. Las regulaciones laborales en España son estrictas y se controla su cumplimiento, por lo tanto, deben cumplirse.

Apertura restaurante

Dueños y gerentes

En caso de restaurantes en los que la gestión no esté en manos del dueño, es imprescindible definir bien los roles. Las interferencias de propietario y encargado de gestión es un problema que perjudica el funcionamiento del negocio.

Localización inadecuada

La localización del restaurante se transforma en un problema cuando no se ha elegido bien el lugar en el que se instalará. No hay que tentarse con el local más barato o con el  más estético, sino que el lugar en el que está ubicado  es clave.

Una ubicación inadecuada puede ser un gran obstáculo para atraer clientes y generar ingresos. Es importante realizar un estudio de mercado para identificar cuál es la mejor ubicación para tu restaurante, teniendo en cuenta factores como la competencia, el flujo de personas y la accesibilidad.

Para evitar que la localización sea un problema, hay que elegir el local en función del tipo de restaurante y del target de los clientes esperados. Hay restaurantes que son de paso y que se nutren de la gente que vive o trabaja cerca del lugar. Hay otros que la gente elige por lo que ofrecen.

Un punto de base para elegir el local es pensar en estas condiciones y valorar el entorno en función de su propuesta. Los precios de alquileres pueden ser un problema, pero a veces, aunque cueste más rendirá más.

El marketing

El marketing es la herramienta para poner a un nuevo restaurante en el escenario de las ofertas gastronómicas. Al abrir un restaurante hay que pensar en cómo la gente se va a enterar de su propuesta y de su localización. Las redes sociales son muy importantes, porque se usan para buscar dónde comer.

El marketing se concreta a través del diseño de una estrategia. No sirve realizar publicaciones sin ton ni son. Es necesario planificar la comunicación, elaborar los mensajes atendiendo a los destinatarios, pensar qué se quiere promocionar del nuevo local. Es conveniente contar con un profesional en marketing por lo menos durante un tiempo. Si no hay difusión, los clientes no llegarán.

Estos son los problemas comunes que enfrenta un emprendedor que se propone abrir un restaurante. Después de que empieza a funcionar, probablemente surgirán otros que el gestor irá resolviendo poco a poco.

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