El proceso de analizar a los competidores del restaurante, de comparar los platos y servicios, es una práctica muy útil para la mejora. El benchmarking, nombre técnico de este proceso, permite ubicar el restaurante en el grupo de los de características similares y tomar decisiones para mejorar la competitividad.

¿Cuáles son los beneficios de analizar la competencia?

La competitividad es un escenario que exige al restaurante estar permanentemente alerta y en movimiento. Las preferencias de los clientes cambian y siempre hay iniciativas para atenderlas. El análisis comparativo de lo que hace la competencia es una base importante para reflexionar acerca de qué hacen los demás para imitar acciones o moverse hacia la diferenciación.  

¿Para qué sirve el análisis y la comparación  platos?

Identificar fortalezas y debilidades

Mediante las comparaciones, se pueden identificar las fortalezas y las debilidades del restaurante con respecto a lo que el mercado ofrece en todas las áreas. Estos análisis y comparaciones ayudan a tomar decisiones informadas acerca de qué hacer para aumentar la competitividad.

Aprender de los mejores

El benchmarking es una oportunidad de aprendizaje. A partir de las comparaciones se pueden incorporar mejores prácticas para mejorar el servicio, la operativa, los platos y como consecuencia, la rentabilidad.

Aumenta la motivación del personal

El benchmarking puede utilizarse como una herramienta para motivar al personal a mejorar su desempeño. Cuando se compara un restaurante con otro, el personal se siente involucrado con los resultados. Y cuando se deciden cambios a partir de esas comparaciones, se vive como un desafío propio de toda competencia.

¿Cuáles son los indicadores de que un restaurante es competidor directo?

Para trabajar con el análisis de la competencia es importante delimitar en la práctica el grupo de competidores directos.

Los siguientes indicadores pueden ser tomados como base para reconocer a la competencia:

1. La ubicación del restaurante.  El punto de partida es considerar el radio de influencia de los restaurantes que se consideran competencia.

2. El estilo del menú. Es interesante compararse con otros restaurantes que tienen el mismo estilo, aunque también se pueden analizar otros diferentes para considerar la posibilidad de innovaciones.

3. Público objetivo. Se considera competencia los restaurantes que tienen similar público objetivo, porque a ese sector de la población que se pretende captar está destinado el menú y el servicio.

En síntesis, para tener una idea de cómo elegir los restaurantes para realizar un análisis de la competencia y comparaciones de platos, se tendrán en cuenta múltiples factores que son los que definen que un cliente los considere como opciones posibles.

¿Cómo realizar un análisis de la competencia, incluyendo comparaciones de platos?

Vemos a continuación un paso a paso que servirá de orientación para el benchmarking. Cada restaurante lo adaptará a su realidad y a sus posibilidades.

1. Identificar a los competidores directos del restaurante

Para que la comparación sea útil, es conveniente tomar como referencia a otros restaurantes que sean competencia directa en el área geográfica, en las características del servicio y en el público objetivo.

Investigando en internet, observando las redes sociales, consultando guías gastronómicas o preguntando a los vecinos se puede obtener esta información.

2. Analizar los menús de los competidores

Este análisis partirá de la observación minuciosa de los platos que ofrecen y de los ingredientes principales que contienen. También hay que tener en cuenta los precios.

3. Identificar los platos similares

De la observación anterior, será posible dedicarse a analizar y comparar los platos similares. Es preciso detenerse en los ingredientes, en el tamaño de las porciones, en la presentación. ¿Cómo son esos platos con respecto a los que ofrece el restaurante propio? ¿En qué supera la competencia?

4.  Comparar precios

La comparación de platos similares incluye los precios. Es importante tener en cuenta la relación calidad-precio.

5. Visitar los restaurantes de la competencia

Para completar el benchmarking es conveniente visitar los tres o cuatros restaurantes más competitivos en el área. Es bueno elegir para la visita los que ofrecen platos con más similitudes. Esta visita permitirá experimentar directamente la calidad de la comida y del servicio.  La observación directa del plato, de cómo se presenta y se sirve es una muy buena fuente de información.

6. Promociones

Las propuestas promocionales son un punto interesante de comparación entre restaurantes que compiten. Puede que la elección de los clientes se encuentre en este aspecto.

7. Registrar las similitudes y diferencias

Es fundamental realizar un registro desde que empieza el proceso del benchmarking. Anotar todas las observaciones impedirá los olvidos. No existen modelos de registros, cada restaurador organizará las anotaciones con su propio criterio.  No puede faltar una lista clara de «mejor que nosotros», en la que se destaquen los aspectos relevantes en los que la competencia supera al restaurante propio.

Crear la diferenciación

Para mejorar en competitividad no será suficiente con imitar o copiar lo que los demás hacen. Lo importante es superar al competidor. Para ello, en base a la información recopilada hay que pensar en oportunidades para diferenciar al restaurante de la competencia. Puede ser a través de la creación de platos únicos, un enfoque de ingredientes orgánicos, presentación innovadora, precios, promociones, entre otros.

Implementar las innovaciones

Una vez que se hayan planeado las innovaciones, hay que ponerlas en marcha y monitorearlas. Los cambios pueden requerir tiempo para obtener resultados, por lo que hay que tener paciencia y seguir adelante.

El análisis de la competencia debe asumirse como un proceso continuo. Permite al restaurador mantenerse actualizado con respecto al rumbo del sector y adaptar la oferta para seguir siendo atractivo para los clientes y posicionarse convenientemente frente a la competencia.

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